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Conociendo al niño perdido: La historia de un chico trans que todos debemos leer

Se ha hecho viral la hermosa historia de un chico trans, que cuenta en un hilo su proceso de transición, ¿fue fácil para él?

Foto: @arctic_kev

 

La historia de Kevin comenzó hace 3 años cuando decidió salir del clóset y confesar a sus padres en un vídeo que estaba dispuesto a iniciar su proceso de transición de género. 

Lo que este chico busca al compartir su historia es dar apoyo visibilizando su proceso, que no solamente es un cambio físico, también un lucha interna acompañada de ansiedades y miedos. 

No todos pueden ayudarte a sobrevivir en un cambio, se necesita ayuda y por eso te dejamos el hilo completo de su historia. ¡No estás solo!

¡Desliza y comparte si alguien necesita leer una historia como esta! 

Conociendo al niño perdido: reflexiones de una transición.

Por: 𝚕𝚘𝚜𝚝 𝚋𝚘𝚢 @arctic_kev

Hoy hace tres años que comencé a hormonarme sin saber exactamente lo que iba a pasar y, más allá de la celebración pendiente, creo que merece la pena mirar hacia atrás y hacer un poco de reflexión. ¿El motivo? La eficacia de los resultados distrae de la crudeza del proceso.

Se hace fácil olvidar de dónde venimos, pues el cerebro prefiere aparcar memorias dolorosas cuando el presente muestra mejoría. Eso mismo pasa con la transición. Se le quita hierro al asunto, y eso no sería malo si no fuera porque da una idea equivocada a les que vienen detrás.

En su día hice un hilo hablando de los peligros de comparar transiciones, y hoy quiero insistir en ello porque lo que veis en las fotos a día de hoy en mi perfil tiene muchas lágrimas, mucho autosaboteo, mucha ansiedad, una depresión y más de un año de terapia y trabajo detrás.

Que hoy sea la persona que soy no significa que hace tres años lo fuera. No hace dos. Ni hace uno, siquiera. Y estoy seguro que mañana seré una versión mejorada. Porque transicionar va mucho más allá de los cambios físicos. Transicionar te lleva a ser tú. A, por fin, conocerte.

Pero nadie te avisa que conocerte tiene doble filo. No solo te tienes que conocer: tienes que dejarte conocer. Comenzar de cero con tus círculos. Y, no siempre, pero a veces el precio es alto. Quiero compartir una imagen que resume el terror de ese proceso:

Este soy yo hace 3 años, horas antes de salir del armario con mis padres. Decidí grabar un vídeo ensayando el discurso. El vídeo dura 8 minutos y éste es el último frame antes de pararlo. Ésta es la cara de una persona que asume el riesgo de perderlo todo por salir del armario.

El desenlace fue menos dramático de lo esperado y no me dieron la espalda (pese a tardar 2 años en asumirlo). Pero el miedo sigue ahí, y es un miedo que sólo puede dejar de ser si educamos a nuestros círculos. Por eso somos visibles, por eso la pedagogía: para evitar ese terror.

Y una vez fuera del armario, comienza otra aventura para la que tampoco te prepara nadie. Si estás transicionando sabrás que se ahí viene una etapa de frustración y ansiedad: esa en la que tú ya te reconoces, y tu círculo, pero nadie más lo hace. Socialmente no te leen bien.

Y llegan las hormonas, o no, pero por rápido que vayan los cambios, siempre parecerá un proceso demasiado lento para lo que esperabas. Necesitas resultados para evitar compararte con otras experiencias, cosa que haces pese a saber la teoría de que cada transición es única.

Ese proceso se alarga, convirtiendo tu vida en una montaña rusa que te da tantas alegrías como disgustos. Hay días de euforia, y días de disforia. Días que te comes el mundo, y días en los que se te come el mundo. Es normal, es parte de tu viaje, pero confía en mí: todo mejora.

Esa montaña rusa va a ocupar días, meses, tal vez años de tu vida. Probablemente te preguntes por qué he dejado que el hilo se vuelva tan oscuro a estas alturas, y cuál es el mensaje detrás de exponer de forma explícita el sufrimiento personal en este viaje.

El mensaje es la verdad: es jodido. Los mensajes pre-post transición son un contenido muy goloso, y pese a que hay más mensajes de gente trans pasándolo mal, nos centramos en esas fotos comparativas, en lo que hemos y otres han conseguido.

Nos centramos en los resultados en lugar de prestar atención al proceso, al sufrimiento, al dolor del camino. Y sólo reconociendo esa problemática, podremos empezar a trabajar para solucionarla. Hay que dar voz a las problemáticas reales de hoy día. Educarnos para poder ayudar.

Constantemente me llegan mensajes de que soy goals, pero es que no debéis comparar vuestra experiencia a la de un chico trans con 3 años de T, sino en el que hace 3 años se rompió grabando un vídeo saliendo del armario. En el que lloró pidiendo perdón por ser trans.

Claro que alegra a uno ver fotos ajenas de los avances que esperamos vivir, pero el problema no es que yo tenga más barba o menos cadera que otres. El problema es que cada día hay gente que se queda por el camino por falta de ayuda de su entorno. La gente trans sufre. Y muere.

Vamos a empezar a validar la crudeza del proceso, a entenderla, a analizarla y así poder crear mejores redes de seguridad. Vamos a cuidarnos, que aunque lo único que nos una sea ser trans, eso ya nos hace familia. Si necesitas ayuda, búscala. No estás sole, somos muchos. 📩📩📩

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Escrito por aguantam

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